* Finalizada la audiencia, Samara volteó hacia atrás. Sonreía con los suyos. Su cara brillaba.
Un juez de Control le puso un ejemplo a Lucía Samara González Tovilla: si ella va a un centro comercial y se encuentra a su ex esposo Abraham Antonino Herrera Arias, inmediatamente deberá retirarse.
Es decir, no verlo ni de lejos, menos cruzar palabra, no mencionarlo por redes sociales, no ir a su consultorio médico o algún lugar donde esté.
Lo anterior son parte de las medidas cautelares que se impusieron a Samara, además de que deberá presentarse a firmar de manera quincenal mientras transcurre su proceso por el probable delito de violencia familiar en agravio de Abraham Antonino.
“Entendido”, respondió la psicóloga del DIF municipal de Tepic que fue aprehendida el dos de septiembre y cuyo caso generó una movilización de protesta, la solidaridad de muchas personas a través de redes sociales, en rechazo porque se impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada y fue recluida en el Centro de Reinserción Social Femenil La Esperanza, ubicado en la colonia Versalles.
Pasadas las dos de la tarde de este martes en que inició la audiencia de revisión de medidas cautelares solicitada por la defensa particular, era un hecho que se concedería la libertad. El asunto alcanzó una notable dimensión, el domingo seis se bloqueó el ingreso principal a Tepic viniendo de Guadalajara, y nuevamente quedó la percepción de que la prisión preventiva habría sido un exceso.
Para imponer esa medida, respondió este martes una agente del Ministerio Público al juez, dado que éste no llevó la audiencia inicial, se justificó un riesgo para la víctima y la posible pena que pudiera imponerse, sin embargo ahora nadie se opuso al cambio de medidas, luego que el defensor justificó el arraigo de Samara, entre otros datos, porque es dueña de una casa, con recibidos de Megacable del domicilio donde vive, una constancia laboral y recibos de nómina del DIF en que trabaja.
Así es la cosa: puesto que ella es la imputada, por nada del mundo puede acercarse a su ex esposo.
La audiencia transcurrió en algunos 20 minutos en la misma sala 1 del Centro Regional de Justicia Penal en Tepic donde se celebró una diversa, el domingo, en la que no fue vinculada a proceso en otro expediente y donde el agraviado es Abraham Antonino.
Samara se sentó en la misma silla y, coincidentemente, la agente de la Policía Procesal que estuvo de pie junto a ella también era la misma del domingo.
El asunto penal continuará con Samara en libertad. A diferencia del domingo, ahora el ambiente estuvo más relajado entre los asistentes, familiares, amistades. En la sala hubo unos aplausos.
Finalizada la audiencia, Samara volteó hacia atrás. Sonreía con los suyos. Su cara brillaba.
(En la imagen, la protesta del domingo seis. Foto: Oscar Verdín/relatosnayarit)


