* Algunas personas se persignaban y lloraban y de plano todas aplaudieron fuertísimo y llegaron a gritar de alegría cuando la jueza anunció que levantaba la medida de prisión preventiva.
* (Se pide a medios de comunicación NO plagiar las notas de Relatos Nayarit, por mínima vergüenza)
Previo a iniciar la audiencia de Samara González Tovilla, un agente de la Policía Procesal pidió al público asistente -19 personas entre familiares, amistades y este reportero- que nadie debería romper el orden, permanecer en silencio, no hacer gestos, pero la solicitud quedó hecha añicos cuando las palabras de una jueza de Control conducían a interpretar que dictaría auto de no vinculación a proceso a favor de la psicóloga del DIF municipal de Tepic.
Algunas personas se persignaban y lloraban y de plano todas aplaudieron fuertísimo y llegaron a gritar de alegría en una, dos y tres ocasiones cuando además de la no vinculación por el delito de violencia familiar en agravio del doctor Abraham Antonino Herrera Arias, ex esposo de Samara, la jueza anunció que levantaba la medida cautelar de prisión preventiva que se le impuso días antes. Así, por este asunto penal, Samara González quedaba en libertad.
La resolución de la jueza le dio razón al defensor particular de que no hay datos suficientes para considerar que el reciente 14 de agosto el médico recibió en su celular una llamada de un número desconocido que no atendió, y al poco tiempo una segunda llamada de alguien que habló poco y después escuchó la voz de Samara pronunciando amenazas de muerte.
El asunto, según se repitió en el Centro Regional de Justicia Penal en Tepic, es que hay evidentes inconsistencias porque en el celular de Abraham Antonino, a una hora por él señalada, sólo quedó registrada una llamada perdida, más no otra que haya sido atendida.
El argumento de la agencia del Ministerio Público es que el citado celular no registra todas las llamadas por su tipo de configuración, sin embargo, la jueza consideró que hay una falta de datos como el de obtener información ante la respectiva empresa telefónica.
De igual forma, indicó que no duda de la versión de la parte agraviada, pero se debe precisar que cuando menos haya existido una llamada atendida. Y en cuanto a las versiones de dos empleadas de la Multimédica Murano, que supuestamente escucharon y vieron alterado al doctor a raíz de una llamada, determinó que hay una incongruencia de testigos.
La resolución de la jueza fue dictada minutos después de la una del mediodía de este domingo, al mismo tiempo que decenas de personas bloqueaban la avenida Tecnológico salida a Guadalajara, en dirección al centro de Tepic y frente al Centro Regional de Justicia, en solidaridad con Samara.
Finalizada la audiencia, visiblemente emocionada hasta las lágrimas, a través de su abogado, la psicóloga pidió permiso para hablar unos minutos con su hija, lo que le fue concedido.
En el caso hay un aspecto nada menor: ¿por qué se llegó a la imputación cuando no hay evidencia de la supuesta llamada?
Cabe indicar que este sábado se efectuó otra audiencia también por el probable delito de violencia familiar, en la cual Samara González sí fue vinculada a proceso y donde la parte agraviada es el mismo Abraham Antonino.
Se trató de una audiencia de vinculación, dado que Samara fue aprehendida el miércoles dos y el jueves la representación de la Fiscalía General del Estado (FGE) le formuló imputación, además de que una diversa jueza le impuso la medida cautelar de prisión preventiva justificada, que es la que ahora prevalece.
De acuerdo con los datos recogidos, ese primer hecho de supuesta violencia habría ocurrido en el 2025 en la Multimédica Murano, donde consulta el doctor, y en presencia de los hijos de la pareja, un hombre y una mujer jóvenes pero mayores de edad.
Los dos fueron presentados como testigos en la audiencia del sábado y habrían asegurado que Samara no ofendió a su ex esposo.
En ese sentido, cabe indicar que minutos antes del inicio de la audiencia de este domingo, el hijo varón se acercó con este reportero, confirmó que un día antes él y su hermana rindieron testimonio y remató: “nunca hubo amenazas de mi mamá hacia él”.
Según se conoció, la jueza que impuso la medida de prisión justificó un riesgo para la víctima, sin aceptar imponer otras medidas cautelares.
Ahora, dada la situación de prisión de Samara, recluida en el Centro de Reinserción Social Femenil La Esperanza, ubicado en la colonia Versalles, se pretendería buscar una manera para acelerar que recupere la libertad.
“¡Samara no está sola!, ¡Samara no está sola!, ¡Samara no está sola!…¡justicia!, ¡justicia!, ¡justicia!”, gritaban las personas que arribaron al exterior del Centro Regional.
(Este domingo, en el exterior del Centro Regional de Justicia Penal. Foto: Oscar Verdín/relatosnayarit)


