¿Las preferencias electorales deciden actitud de candidatos?

*  En esta elección no sólo se vota por los candidatos, sino que para muchos es la oportunidad de evaluar al gobierno que va de salida. 

 

Cuando en el debate de candidatos, el nueve de mayo, Manuel Cota Jiménez se refirió varias veces a Antonio Echevarría García  como “El Junior” o “Toñito”, causó sorpresa a quien esto escribe, motivando la pregunta de si de plano va muy atrás en las preferencias electorales como para caer en un lenguaje que no es el suyo. 

Y una sensación similar apareció el viernes 19 cuando Echevarría no asistió a la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), a invitación del Consejo General Universitario: ¿tan bien va en las preferencias?.

Efectivamente, una persona decide si acepta o no una invitación a determinado evento, si va o no va, pero la cosa cambia cuando se es candidato al Gobierno del Estado y la invitación es de la Universidad pública, la Universidad en la que, la definió el propio Echevarría en un video, estudian los hijos de campesinos, obreros, pescadores, burócratas.

¿Qué sucedió entonces?, ¿por qué esa desatención a la UAN que, más allá de los problemas que enfrenta, es una de las instituciones más queridas en el estado?.  

Seguramente no fue una decisión fácil entre sus asesores.

Además, no se trataba de un debate, sino de un formato en que los candidatos realizaban por separado una exposición y posteriormente respondían preguntas ya redactadas.

La ausencia de Toño no fue, pues, un asunto menor; tiene la ventaja de que en esta elección no sólo se vota por los candidatos, sino que para muchos es la oportunidad de evaluar y ajustar cuentas con el gobierno que va de salida, el de Roberto Sandoval Castañeda, salpicado de corrupción y vínculo con organizaciones criminales a través del ex fiscal Édgar Veytia. 

 

 

 

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