¡Peligro!: muchas casas viejas en riesgo de caer

* Consideradas monumentos históricos por el INAH, estas fincas representan un riesgo para miles de peatones en la zona centro de Tepic.

 

Los adultos que aparecen en esta fotografía seguramente desconocen que caminan al lado de sus pequeños hijos junto a una casa vieja y en peligro de caer, en la esquina de las calles Zacatecas y Lerdo de la zona centro de Tepic.

De nada sirve el aviso colocado en lo alto de la pared, un triángulo de color rojo acompañado por el siguiente aviso de la dirección de Protección Civil del Ayuntamiento de Tepic: 

“Finca dañada, demolición en trámite, riesgo ALTO”. El aviso es diminuto.

Tiempo atrás, en la banqueta existía una malla que impedía que cualquier persona se acercara a esa pared, pero la misma fue retirada y ahora se encuentra en el interior de la finca abandonada.

De acuerdo con Humberto Figueroa Esquivel, director de Protección Civil municipal, el más reciente estudio sobre fincas en riesgo de caer en la zona centro de Tepic arrojó un número de 47.

En el trabajo participaron, además de la dependencia que encabeza, funcionarios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE) y de Obras Públicas estatal.

El funcionario explicó que, por un lado el INAH se opone a la demolición de estas fincas porque las tiene catalogadas como monumentos históricos, pero por el otro los propietarios no cuentan con recursos para invertir en la restauración o ello les resulta muy costoso. Y mientras tanto es latente el riesgo de que caigan las altas paredes.

Humberto Figueroa se pregunta a quién se va culpar si una de estas casas abandonadas cae sobre alguna persona. Irónicamente, la ubicada en la esquina de Zacatecas y Lerdo colinda con la delegación estatal del INAH. Todos los días por ahí caminan miles de personas. A unos metros está la parada de camiones de la Plaza Antigua.

Durante estos meses de lluvias y fuertes vientos aumenta el riesgo de que caigan esas fincas. El año pasado cayó una, pero no hubo lesionados, recuerda Figueroa.

Agrega que el INAH le envía oficios pidiéndole que tome las medidas pertinentes, pero nada de demolición, por lo que se concreta a colocar anuncios preventivos –los que resultan insuficientes, que nadie lee-. 

Tal pareciera que en estas fincas de alto riesgo se requiere bloquear la banqueta, impedir que la gente camine junto a esas paredes. Y esperar que caigan una a una.

“SALIMOS DE LA LUMBRE”…

“Salimos de la lumbre y entramos al agua, a las inundaciones”, agrega el funcionario municipal.

Y es que, explica, cada tormenta significa un estado de alerta para quienes trabajan en Protección Civil.

Observa, por ejemplo, una zona de riesgo en casas de la colonia Nuevo Palomar, construidas cerca del cerro de La Cruz, o los tantos y tantos eucaliptos en peligro de caer. 

“Calculamos que hay unos 250 eucaliptos junto al libramiento, y todos están en riesgo de caer”.

 

(Esquina de Zacatecas y Lerdo. Foto: Oscar Verdín/relatosnayarit)

 

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