* Desde la casa de los suegros de Humberto Rafael Tapia se comunicaron con un comandante a cargo del homicidio en Bicicarnes y más tarde fue por él.
* Un video da cuenta del terrible ataque con esa mano zurda.
El sábado 31 de enero poco después del mediodía, Humberto Rafael Tapia Acosta decidió visitar la casa de sus suegros para encontrarse con su concubina, en una colonia frente al panteón Jardines de La Cruz, por la salida de Tepic a Bellavista.
Ya habían transcurrido 15 días del asesinato de Jair Josué Zepeda Romero, registrado en Bicicarnes, un negocio ubicado en Nayar Abastos, y Humberto era buscado por la policía.
Humberto le pidió a su pareja Claudia Mariscal que en ese momento se fueran a vivir a Tijuana, Baja California, pero ella se negó. Tienen una hija de cinco años, los papás de Claudia son adultos mayores y ella cuenta con otros hijos de una relación anterior. Ya es abuela.
Durante un rato hablaron de las opciones posibles y Claudia lo convenció de que se entregara a la policía. Él, finalmente aceptó. “Pude haberme ido lejos, pero quiero seguir viendo a la niña. Ella me detuvo”, indica desde atrás de la reja de los juzgados penales.
Estuvieron a punto de abordar un taxi para dirigirse a la Fiscalía General del Estado (FGE) pero Claudia se detuvo. Con el dinero del taxi mejor compraría leche para su hija.
Claudia tenía el teléfono de un comandante de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), a cargo de la investigación del caso, y se comunicaron con él.
“Nada más le pedí que no me lo golpearan”, indica a este reportero.
Y un rato después llegó un grupo de agentes por el zurdo Humberto Rafael, de 33 años de edad, quien es acusado por el delito de homicidio calificado, con el número de expediente 67/2015 del Juzgado Segundo Penal. “No me golpearon, me trataron bien”.
UN VIDEO
Aunque el detenido acepta su participación en el homicidio, justifica que hubo una discusión previa que desencadenó los hechos: un cuchillo para cortar carne entró varias veces en el cuerpo de Jair, provocando su muerte en breve tiempo.
La Fiscalía General obtuvo un video por parte de Bicicarnes que da cuenta de lo sucedido: varios hombres trabajan en un cuarto, entre grandes porciones de carne. Tres hombres no salen de las imágenes. Uno de ellos permanece inclinado, aparentemente acomodando algún producto. Junto a él, otro trabajador de pie. Del lado opuesto, como a un metro el tercer hombre hace movimientos con uno de los brazos, de arriba hacia abajo, como reclamando a quien se encuentra inclinado, quien no se levanta y sigue en lo suyo.
Y de repente: el tercer hombre de pie lleva su mano zurda, con total fuerza, contra el que está inclinado y lo echa al suelo, cayendo sentado. Es el primer cuchillazo. Y después otro, otro, otro…
Todo en segundos.
Humberto Rafael sale del cuarto y desaparece del video. Herido, Jair permanece en el suelo, con sus manos intentando tapar las heridas. El compañero que ha estado junto a él parece decirle algo y sale del lugar, en busca de ayuda. Poco después aparecen más trabajadores. Cargan a Jair y cuando han desaparecido de la imagen lo que queda es mucha sangre en el suelo, mucha.
Su muerte fue confirmada poco después.
(Humberto Rafael. Foto: Fiscalía General)

