Roberto agarra segundo aire: “¡déjenme estar en mi juicio, tengo derecho!”

* “Para acusarme sí me querían, para vincularme o para la audiencia intermedia, y ahora no me quieren ver, ¡eso no es igualdad!”, reclamó el ex gobernador.

* (Se pide a medios de comunicación NO plagiar las notas de Relatos Nayarit, por mínima vergüenza)

 

Programado hace semanas que este lunes 18 iniciara un juicio oral en contra del ex gobernador Roberto Sandoval Castañeda (2011-2017), por su probable responsabilidad en el delito de falsificación de documentos en la modalidad de uso, el mismo fue diferido a solicitud de un defensor particular que planteó un incidente para poder imponerse del contenido de las carpetas, añadiendo el derecho que tiene el acusado para sentarse junto a sus defensores, mantener constante comunicación y acceder a todos los registros.

Recluido desde su aprehensión en junio del 2021 en la cárcel federal El Rincón, Sandoval Castañeda tuvo comunicación con la sala de audiencias del Centro Regional de Justicia Penal en Tepic a través de medios electrónicos. Fue instalada una pantalla pero la cara del ex gobernador no era visible al público, sino únicamente por el Tribunal Unitario de Enjuiciamiento; es decir, un juez convertido en Tribunal.

Ante el planteamiento del abogado particular, la agencia del Ministerio Público se pronunció por iniciar el juicio oral ya que, observó, no había una sustitución de defensa, sino que el ahí presente se sumaba a otros, que no asistieron, por lo que propuso conceder un tiempo prudente mientras los demás abogados llegaban.

Por su parte, el asesor de la parte agraviada no tuvo inconveniente en la suspensión del juicio.

El hecho de que no hubiera sido trasladado desde la prisión federal motivó que el ex gobernador emitiera constantes reclamos:

“Para acusarme sí me querían, para vincularme o para la audiencia intermedia, y ahora no me quieren ver, ¡eso no es igualdad! Pido que se me permita estar ahí, yo no doy problemas!”, se le escuchó decir en una de sus intervenciones.

Otra vez que se le permitió el uso de la voz indicó que constantemente no escuchaba lo que se decía en la sala:

“…37 veces se fue la señal, y ahorita ya van como cinco, a veces no oigo lo que dicen. Estoy en la misma ciudad, si no me permiten no nos vamos a quedar callados y lo vamos a decir a nivel nacional. Haga valer la ley, ¡déjenme estar en mi juicio!, ¡tengo derecho a estar presente!, son acusaciones burdas de la Fiscalía…”

En otro momento, el Tribunal Unitario tuvo que interrumpir al ex gobernador porque tomó la palabra sin que fuera su turno –“¡permíteme, Roberto, permíteme!, necesito que la audiencia sea ordenada!”-, en respuesta a la narrativa de la representación de la Fiscalía General del Estado que había expresado que Roberto tenía derecho a una justicia pronta y expedita y que, por lo tanto, el juicio debía iniciar.

Luego que el Tribunal acordara diferir el juicio, tras un receso de alrededor de una hora, se explicó que la dirección de la cárcel federal aludió a un tema de seguridad para no autorizar el traslado del ex gobernador.

Fue citado que se pedirá en próximas audiencias que le sean proporcionados papel y lápiz para que haga anotaciones, además del ingreso de documentos relacionados con el expediente penal en que se acusa que la falsificación de documentos le permitió quedarse indebidamente con 58 hectáreas ubicadas en el ejido Aután, municipio de San Blas, misma que ahora estarían aseguradas por la Fiscalía General de la República (FGR) como parte de sus investigaciones, y que formaron parte del rancho El Sueño.

Cabe indicar que a la sala de audiencias asistieron unas 15 personas, en su mayoría en apoyo del ex gobernador.

Antes de iniciar la audiencia y en la parte final se le permitió hablar unos minutos en privado con su defensor.

 

Publicaciones relacionadas