El rector: “no huimos a nuestra responsabilidad; que las demás partes no rehuyan a la suya”

* “…es necesario que tanto el gobierno federal y el estatal contribuyan a la estabilidad financiera de la Universidad”, indicó Peña González al rendir su quinto informe.

 

El rector de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), Jorge Ignacio Peña González rindió este jueves su quinto informe de labores, ante integrantes del Consejo General Universitario que dieron seguimiento por medios electrónicos debido a la pandemia.

Además de proyectarse un video sobre diversos aspectos de la casa de estudios, el mensaje de Peña González reconoce la difícil situación financiera que vive la Universidad y de próximas medidas que deberán aplicarse.

Aquí, el rector indica que no huyen a la responsabilidad que les toca, pero pide que los gobiernos federal y estatal no rehuyan a la suya y contribuyan a la estabilidad financiera de la Universidad.

Estas fueron sus palabras:

“El informe de labores es un ejercicio de rendición de cuentas, en el video presentado se dan cuenta de los avances durante esta administración, pero este no es un ejercicio completo si solamente se habla de lo positivo, de todo aquello que se hizo bien. Para que sea un ejercicio completo debe también existir la autocrítica, tener muy claro en qué temas no se ha avanzado o por lo menos no con la dinámica que se requiere.

“Uno de los procesos que se ha avanzado, pero no en el nivel que se exige, es en la respuesta a las auditorías. Si bien ha quedado claro que no hay uso indebido de los recursos, los procesos contables, administrativos y financieros no son lo suficientemente claros que nos permitan presumir que salimos ‘limpios’ de las revisiones.

“Tampoco podemos presumir la política de transparencia. Si bien cumplimos con lo que nos marca la ley, no se cumple el objetivo al que me comprometí al iniciar esta gestión, que era ‘transparencia hasta los huesos’. La información que publicamos es insuficiente e incluso confusa. Ambas son asignaturas pendientes, no hay pretextos, tenemos un año para redefinir esos procesos y cumplir con nuestro compromiso.

 

“La pandemia nos agarró (como a todo el mundo) desprevenidos. Pero a nosotros nos tomó sin una política en relación al uso de las tecnologías en el proceso de enseñanza aprendizaje. No lo vimos como un tema prioritario y tarde nos dimos cuenta de nuestra precarización cuando optamos continuar trabajando de manera no presencial; el esfuerzo de las y los académicos fue el causante de que a un año tres meses a pesar de esta deficiencia hayamos salido adelante.

“Se está a tiempo de corregir, si cuando regresemos a la actividad escolar de manera presencial continuamos con las mismas estrategias académicas pre pandemia será un grave error. Debemos generar el ambiente propicio para que el uso de las tecnologías aplicadas al aprendizaje sea permanente. Convoco al Sindicato de Personal Académico para que juntos generemos nuevos esquemas de trabajo en beneficio de mayor calidad en la trayectoria escolar de las y los estudiantes.

 

“La crisis financiera sigue, sólo la hemos resuelto en el corto plazo. Desde el 2016 no hemos tenido un ciclo escolar completo. Siete años después –desde aquel 2014 que se resintió la falta de pago- la situación financiera no sólo se mantiene, se ha profundizado. Cada año tenemos que hacer estrategias de contención de gasto para lograr unos meses más de pago pero irremediablemente llega el momento donde nos quedamos sin recurso. En 2019 se firmó un convenio donde todas y todos los universitarios acordamos sacrificar percepciones salariales y modificar los contratos colectivos; este esfuerzo no ha sido reconocido por la autoridad federal y el presupuesto se mantiene sin un aumento que nos permita avanzar en la solución de la crisis. Como lo anuncié hace algunas semanas, podemos aceptar nuevos esquemas de ahorro pero es necesario que tanto el gobierno federal y el estatal contribuyan a la estabilidad financiera de la Universidad.

“No huimos a nuestra responsabilidad, pero pedimos que las partes involucradas que tampoco rehuyan a la suya.

 

“En este momento, como todas y todos ustedes saben, tenemos tres auditorías en relación con las plantillas, los resultados habremos de tomarlos en cuenta pero, insisto, no podemos cargar solos con la responsabilidad de eliminar el déficit que tenemos. Aceptemos las partes que es necesario la contribución de todos para salir adelante, vienen meses difíciles, de toma de decisiones que no gustarán a todas y todos, de costos políticos, pero sólo me moverá una razón: darle viabilidad financiera a la Universidad.

“Desde el primer día hice el compromiso de establecer un nuevo marco normativo para la Universidad. Habremos de cumplirlo. El próximo mes de septiembre, de manera consensada este órgano colegiado habrá de enviar la iniciativa para que el Congreso del Estado apruebe una nueva Ley Orgánica para la Universidad, pero inmediatamente trabajaremos para proponer un nuevo estatuto de gobierno, donde el cambio importante sea el reforzar el esquema de organización académica de la Universidad, sin abandonar las que ya tenemos pero sí incorporar nuevas formas de organización académica que permitan nuevas formas de trabajo que redunden en una mayor calidad en las funciones sustantivas de la Universidad.

 

“La Universidad es una institución con reglas, normas y esquemas de trabajo definidos, pero cuando uno decide y acepta ser rector, sabe perfectamente que a la Universidad se le administra con dos cosas: con la cabeza y con el corazón. Se le administra con una perspectiva amplia, con estabilidad emocional que le permite a uno mantenerse centrado en los objetivos principales y pensando siempre en lo mejor para la institución, dejando de lado los altibajos cotidianos, las declaraciones sin sentido e impertinentes.

“Ser rector es saber que los problemas llegan por oleadas, que hay que atenderlos todos a la vez, pero también se deben de ponderar el tipo de problemas que hemos enfrentado en esta administración. “Pensaba que ése sería el único gran problema y no lo fue, pensaba que el último gran problema, pero resultaba que ni siquiera era el penúltimo. Crisis financiera, escándalos financieros, paros, huelgas, incendios, pandemias, problemas legales, campañas mediáticas llenas de falsedades, ni en el peor de las pesadillas me los imaginé, pero siempre estuve convencido de algo: de no detenerme, de seguir adelante, de no bajar los brazos y por supuesto de no rendirme, porque a pesar de todo soy un privilegiado, soy un privilegiado porque soy un maestro universitario, soy privilegiado porque soy parte de la comunidad universitaria, soy privilegiado porque estoy en una posición reservada para muy pocos, soy privilegiado porque soy parte de la Universidad Autónoma de Nayarit y la Universidad es el corazón de Nayarit.”

* Se pide a medios de comunicación NO plagiar las notas de Relatos Nayarit. 

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