“Dios une, no desune”, exclaman Daniel y Pedro y se casan de verde y rosa

* Daniel Izcoat Aguirre Ortiz y Pedro Gutiérrez Mejía se convierten en la primera pareja del mismo sexo en contraer matrimonio por el civil en Nayarit.  

 

Igual que el miércoles de la semana pasada, en que fue pospuesto el matrimonio por el civil entre Daniel Izcoat Aguirre Ortiz y Pedro Gutiérrez Mejía, este martes se presentaron a la oficialía 04 del Registro Civil, en Palacio de Gobierno, con pantalón en color negro y camisa verde el primero, y color rosa el segundo.

No fue casualidad. No fue que precisamente esas camisas sean sus favoritas sino que, explicó brevemente Daniel, contiene una especie de mensaje. Indicó que actualmente el color rosa se asocia con la mujer, pero consideró la importancia de cambiar de estereotipo, de mentalidad.

“Dios une, no desune”, comentó Daniel a Relatos Nayarit momentos antes de que, junto a Pedro, se convirtieran en la primera pareja del mismo sexo en casarse en Nayarit. A ningún otro medio indicó palabra alguna.

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Programado el acto a las 11 de la mañana, la pareja arribó 42 minutos después y se fueron directo a la oficialía civil a cargo de Hilda Esmeralda Domínguez  Castañeda. 

Coincidentemente, momentos antes unos 15 reporteros habían ingresado a la oficina de la directora Alicia Ocampo para entrevistarla y no se dieron cuenta del arribo. 

Era algo que, especialmente Daniel, no quería: presencia de medios de comunicación, tampoco fotografías o cámaras de video. Pero su petición resultaba casi imposible. 

Aparentemente no se presentaron familiares de Daniel, mientras que por Pedro estuvo su mamá e ingresó a la oficina donde se realizó el acto de matrimonio. A las 11:50 se cerró la puerta y 10 minutos después salió Hermilo “Milo” Márquez, líder estatal por el respeto a la diversidad sexual quien, emocionado, sintetizó:

“Estamos felicites. Ya hemos logrado el objetivo”.

A Jaime Cobián, dirigente nacional, se le pidió un breve comentario y puntualizó: 

“Hoy se está escribiendo historia en la búsqueda de la igualdad de condiciones ante la ley, en cuestiones de derechos”.

Para entonces, todos los reporteros esperábamos afuera de la oficialía 04.

Jaime Cobián anunció que la pareja aceptaría la toma de fotografías y videos y mostraría el acta de matrimonio, pero no harían comentarios. 

Y así sucedió. 

Daniel y Pedro se dirigieron a la oficina de la directora Alicia Ocampo, escucharon sus consejos y unos minutos después salieron y por escasos 30 segundos se detuvieron frente a los representantes de los medios de comunicación: ambos sonreían. Pedro sostenía el acta de matrimonio.

Hubo un aplauso breve y alguien gritó un “¡felicidades!”. Los amigos los abrazaron. Algunas 20 personas que realizaban trámites se detuvieron para presenciar a la nueva pareja. Y luego Daniel y Pedro salieron de Palacio de Gobierno.

“¡No les echaron arroz ni nada!”, exclamó en la puerta un policía estatal.

Daniel y Pedro retaron al dicho popular de que en martes ni te cases ni te embarques. Y ellos lo hicieron.

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Personaje central en esta historia, el abogado Alfonso Nambo, que promovió y obtuvo el amparo de la justicia federal para Daniel y Pedro, indicó a este reportero: 

“Yo nada más les dí un abrazo. Les dije que hasta ahí llegaba mi parte como abogado. Se trata de un asunto de respeto a los derechos humanos”.

Nambo podría promover más amparos para otras parejas del mismo sexo, buscando que los casos los atraiga la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y se obligue al Congreso del Estado a retirar la prohibición que existe en el Código Civil para que dos personas del mismo sexo puedan contraer matrimonio.

 

Fotos: Oscar Verdín/relatosnayarit

 

 

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