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Érick: un niño llamando a la conciencia de diputados de Nayarit

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* Con padres adolescentes, Érick luchaba por sobrevivir en una incubadora cuando el Congreso del Estado aprobó reformas al Código Civil que, irónicamente, lo agravian.  

 

A altas horas de la noche del pasado tres de marzo, una adolescente que 20 días después cumpliría 16 años de edad fue ingresada en el Hospital Central de Tepic. 

Estaba por dar a luz y se creía que en parto natural, pero de última hora se presentaron complicaciones y de inmediato fue llevada a quirófano para la práctica de cesárea. 

Alrededor de las 0:30 horas del cuatro de marzo nació un varón que tenía un reto inmediato: salvar su vida. Estuvo 12 días en incubadora y su joven mamá pudo verlo tres días después del nacimiento. Ingresaba al hospital para amamantarlo y luego se retiraba con familiares. Su pareja es meses menor que ella.

Y al mismo tiempo que ese niño con padres adolescentes se aferraba a vivir, en el Congreso del Estado se aprobaba una reforma a artículos del Código Civil mediante la cual, por ejemplo, menores de 18 años no pueden contraer matrimonio y  registrar a sus hijos como pareja.

La reforma fue publicada en el Periódico Oficial el 11 de marzo, uno de los días en que el pequeño se encontraba en incubadora.

En junio pasado, la pareja se presentó a la oficina del Registro Civil en la Presidencia Municipal de Tepic para contraer matrimonio y registrar al niño. No se pudo. La citada reforma lo impedía.

De esa forma, ese pequeño que lleva por nombre Érick se convertía en un llamado de alerta al Congreso del Estado en cuanto a que la citada reforma había fallado. 

Unos días después, se ha explicado aquí, apoyados por el abogado Alfonso Nambo fue tramitado el número de amparo 1284/2016 ante el Juzgado Primero de Distrito de Amparo Civil y Administrativo, que inmediatamente concedió una suspensión para registrar y proteger al recién nacido. La orden judicial fue tajante: en el acta de nacimiento debían aparecer los nombres de sus padres aunque fueran menores de edad. Lo anterior, conocido entonces por el Congreso del Estado, debió representar un aviso de que algo no quedó bien en el Código Civil.

Por cierto, Erick deberá cargar toda su vida que fue registrado por mandato judicial y prueba de ello es que su acta de nacimiento tiene la siguiente anotación:

“Juicio de amparo indirecto exp. 1284/2016 Juzgado Primero de Distrito en Materia de Amparo Civil, Administrativa y de Trabajo y de Juicios Federales en el Edo. de Nayarit”.

EL NIÑOTE 

El niño está cerca de cumplir siete meses y es cargado por su joven madre. Ella delgada, de cabello largo en trenza, y él un niñote, pronto parecerán hermanos. La acompaña su suegra Araceli, cuyo hijo este lunes por la mañana trabajaba en la obra, como peón de albañil. 

Érick soporta la plática un rato. Va de los brazos de la mamá a los de la abuela. Después se pone molesto, mama un rato y finalmente se duerme.

Araceli se preocupa: su hijo tiene una hernia y teme que por el trabajo duro se complique su salud. Gana mil 200 pesos por la jornada de lunes a sábado, pero el domingo se acomide a lo que haya para ganarse un extra, por ejemplo macheteando en las parcelas. 

El adolescente se propone que al menos una vez por semana pueda llevar a su pareja a cenar tacos o algún hot-dog. 

El esposo de Araceli también trabaja en la obra y ella cumple con el aseo en varias casas. 

Cuando el joven no tiene trabajo, se pone a vender pan, actividad que cumplía desde hace años, pero ahí no gana más de 60 pesos por jornada. No estudia, mientras que la adolescente acude a una preparatoria abierta en la colonia 2 de Agosto. Ahí viven, en casa de los padres de él.

Habla Araceli:

“Les ayudamos en lo que podemos pero tienen pocas cosas. El niño no tiene cuna. Tienen un colchón viejo pero la base de la cama no sirve. Les di unos trastes. Tienen una estufita. No tienen refri, ni ropero, ni andadera. Los familiares les ayudamos, no les falta de comer. La ropa de ellos la cuelgan de un tubo y la del niño está en un cartón”.

El cuarto que ocupan, en una segunda planta, tiene lámina de asbesto con goteras y faltan vidrios en una ventana. 

Se trata de un caso real, con fuerte impacto social y familiar, y como los hay muchos: el embarazo en la adolescencia.

Como dato adicional, afuera del hospital del Seguro Social ubicado en el bulevar Colosio, hay un anuncio grande en el que se lee: “3 de cada 10 embarazos son de adolescentes”.

Sobre el asunto, además del caso de Érick, el director del Registro Civil de Tepic, Germán Macedo atiende otro amparo de menores que buscan contraer matrimonio: una pareja donde la mujer adolescente está embarazada. 

En ese caso, explica, si obtienen la protección de la justicia federal y son casados podrán registrar al niño tan pronto nazca.

Para Macedo, la reforma del Congreso del Estado no contribuye a atacar el problema de fondo para detener el embarazo de adolescentes: es un tema –explica- de educación, cultural, social, familiar.

Considera que en todo caso la Cámara de Diputados debería legislar para que todos tengan acceso a la educación, porque el embarazo de adolescentes coincide en muchos casos con jóvenes que abandonaron la escuela entre la primaria y secundaria, o de la secundaria a la preparatoria.

CORRE TÉRMINO 

La semana pasada, informó Relatos Nayarit, el Juzgado Primero de Distrito concedió amparo a los padres de Érick para que puedan contraer matrimonio civil y registren al niño, aunque esto último ya fue acatado.

Si bien los argumentos del Congreso del Estado hacen referencia a la protección de los menores, en especial detener los matrimonios forzados y el abuso a niñas, la sentencia de amparo documentó una violación constitucional porque los diputados no previeron situaciones de parejas jóvenes en que no haya violencia y, como en este caso, ya tengan un hijo. 

Así explicó el fallo judicial en una de sus partes:

“…resulta evidente que los legisladores del Congreso del Estado de Nayarit, únicamente analizaron los casos de que exista matrimonio forzado entre menores de edad, así como para evitar el abuso sexual de las niñas; sin embargo, omitieron precisar cuál era la consecuencia jurídica de que dos menores de edad solicitaran matrimonio, sin que existan dichos riesgos, aunado al hecho de que vivan juntos y hayan procreado un hijo en común.

“Dichas situaciones que no fueron previstas por el legislador, paradójicamente agravian a los más indefensos, como son los menores de edad y el hijo neonato que ambos acaban de concebir”…

La próxima semana se cumpliría el plazo para que el Congreso decida si presenta o no un recurso de revisión contra la sentencia del juzgado federal.

Pero mientras tanto, el pequeño Érick continuará siendo referencia en el tema. 

Así nació: luchando.

(Foto 1.- Érick. 2.- Macedo, del Registro Civil. Fotos: Oscar Verdín/relatosnayarit)

** NO se autoriza la transcripción o copia de las notas de Relatos Nayarit a otros medios de comunicación. NO al robo de notas. 

 

 

 

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