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Dom, Ago
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En la vacuna: “¡que no se vea que están amontonados!”

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* Un primer tramo de fila resulta injusto por el hacinamiento y riesgo de contagio, y porque hay personas enfermas y les resulta insoportable estar entre ese gentío.

 

Cuando se observa a tantos mayores de 60 años, algunos ya ancianos, haciendo fila de pie, sin la debida distancia, avanzando lentamente para recibir la vacuna AstraZeneca contra el Covid-19, surge la pregunta de por qué en Tepic sólo se instalaron tres puestos de vacunación: en el Polideportivo de la Feria, el Tecnológico de Tepic y el auditorio Amado Nervo, y no varios más, incluso fuera de la ciudad para acercarlo a los pueblos.

Quizás lo anterior se entendería si no se cuenta con el suficiente equipo para mantener la vacuna en su adecuada temperatura, pero si no es así no habría razón para limitar la apertura de otros lugares.

Hay que precisar, según se constató en el Polideportivo de la Feria, que tras un primer tramo de fila, que resulta injusto por el hacinamiento y el riesgo de contagio, y porque hay personas que tienen evidentes enfermedades y les resulta insoportable estar entre ese gentío, que en los siguientes filtros hay un orden: ya sentados bajo una carpa, con distancia entre sillas, en la revisión de documentos, la vacunación y, luego, el esperar unos minutos para verificar que no haya reacciones adversas.

- ¡Que no se vea que están amontonados, por favor! –se escucha a una mujer con camiseta verde en cuya espalda se lee “plan nacional de vacunación”.

Pero el grito es en el segundo filtro, donde hay cierto orden, no en el primero.

 

Esperada durante meses, la primera dosis de la vacuna en el municipio de Tepic significa un alivio para miles de familias.

Hay que observar que México no ha creado su propia vacuna, por lo que depende de lo que adquiera en otros países. Pero de ello a que no haya un mejor orden, más puestos de vacunación, sí es criticable. Pareciera una obsesión del Gobierno Federal por acaparar los aplausos, cuando podría contar con más apoyos logísticos de los gobiernos estatales y municipales.

Hay una obligación de las autoridades para traer la vacuna. No es un favor. Sin embargo, por supuesto, cabe el agradecimiento.

Por ejemplo, en este caso se vieron a elementos de la Guardia Nacional, pero no a policías estatales o municipales, salvo un agente de vialidad.

- Disculpe, no hablamos con la prensa –indican dos personas de la citada playera verde.

 

Los señores Francisco e Isabel salieron de Caleras de Cofrados a eso de las 6:30 de la mañana de este martes para trasladarse a Tepic.

Ambos de 74 años, en el puesto de vacunación ya había unas 80 personas en fila, calcula Francisco. Para las 10:30, ya vacunados, estaban listos para regresar a su pueblo.

En el momento que este reportero hablaba con la pareja, dos personas relativamente jóvenes llamaron a una de las organizadoras para que dejara pasar a un hombre en silla de ruedas, de algunos 70 años, que empujaban. Le explicaron: ya estaban allá adentro, pero necesitó ir al baño. Se trataba de alguien con diversos padecimientos y cuyo rostro anunciaba lo terrible que le significaba estar ahí, entre tanta gente. Son estos casos especiales los que deberían motivar para mejorar la organización, entender que no todos pueden ser trasladados en vehículo para ser vacunados, y que muchos llegan en camión o vienen de poblados lejanos.

Ése amontonamiento en el primer tramo de fila queda en la memoria: bien pudieron conseguir más carpas y más sillas.

Por su parte, el señor José, de 80 años, vino al puesto de vacunación solo, desde San Cayetano, e igualmente se retiró. Es un hombre que se ve entero y dice el secreto:

“Mi trabajo es en el campo, con el machete, y juego futbol, siempre he sido el más malo, pero me gusta hacer deporte.”

Transcurridos unos minutos sin complicaciones, los vacunados se reencuentran con familiares que los esperan para regresar a casa. Otros se van solos, no pocos apoyados en bastones.

Que haya salud para todos.

(Foto: Oscar Verdín/relatosnayarit)

* Se pide a medios de comunicación NO plagiar las notas de Relatos Nayarit.