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“Yo solito quise ser rector, es la época que me tocó vivir, hay que entrarle:” Nacho Peña

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* Si pudiera hablar con el presidente López Obrador, el rector le pediría que viera el avance académico que ha tenido la UAN a pesar de los momentos de crisis, “que confiara en la institución para sacarla adelante.”

 

Jorge Ignacio Peña González, rector de la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), ya se despedía de Héctor Garza, Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública (SEP), cuando éste le dijo:

- Rector, no queremos verte en Suburban o carros de lujo.

La frase fue pronunciada en diciembre pasado, momentos después de que Garza anunció a Nacho Peña un apoyo extraordinario del Gobierno Federal por 166 millones de pesos.

Para el rector, que regularmente se traslada en un automóvil Vento modelo 2015, el comentario de Garza ejemplifica la austeridad que busca imprimir el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En entrevista con Relatos Nayarit al anochecer del miércoles seis, Peña habla no sólo del problema financiero que aqueja a la UAN, sino que a pesar de estos años de crisis la Universidad sigue creciendo en número de estudiantes y en la acreditación de sus licenciaturas.

De entrada, insiste que habrá que seguir gestionando recursos extraordinarios:

“Por el flujo de efectivo, la corrida financiera que nos presenta el Gobierno Federal y el Gobierno del Estado, en abril no tendríamos recurso para pagar la prima vacacional y el aumento salarial que acordemos con los titulares del contracto colectivo; ya estamos haciendo gestiones con la Secretaría de Educación Pública para adelanto de subsidio, de no obtenerlo nos meteríamos en un problema. Confío que sí tendremos el recurso, ahí nos hacen falta 40 millones de pesos.

“Esto es año con año, no es la primera vez. El año pasado tampoco teníamos dinero y tuvimos que tener adelantos del subsidio. El problema es que la comunidad universitaria no se enteraba y pensaba que el problema financiero radica sólo hacia fin de año. Pero radica en fin de año porque adelantamos subsidio. Por ejemplo, en mayo tampoco tenemos para cubrir el Día del Maestro y hay que pedir otro adelanto, en junio no tenemos para cubrir el tema de la prima de jubilación y hay que pedir adelanto, y así se nos van yendo los meses hasta que ya no nos queda recurso para nada. El año pasado fue en el mes de noviembre.

“Recordemos ahora que tenemos otra presión porque  no hay fondos extraordinarios. El año pasado conseguimos 120 millones que para la institución representa un mes de salario.

“Como lo hemos comentado en otros momentos, el tema financiero acapara la atención no sólo del rector, sino que es el tema que la gente tiene presente, cuando la verdad hemos avanzado de manera muy importante en aspectos para lo que es la institución, como el académico.”

- ¿Qué aspectos resaltaría?

- Datos así muy concretos, importantes, por ejemplo, tenemos 19 programas –licenciaturas- acreditados, lo que representa el 81 por ciento de la matrícula a nivel superior; es decir, 81 de cada 100 estudiantes lo hacen en un programa de calidad, cifra que nunca había tenido la institución. Son organismos avalados por la SEP que vienen y a partir de una evaluación que hacen al interior de cada programa académico, de cada licenciatura, con indicadores que le miden a la UAN, a la UdeG o a otras universidades; es el mismo indicador y nosotros tenemos 19 programas acreditados.

“Recordemos que hay licenciaturas que tienen poca población, pero hay otros como la Unidad Académica de Contaduría y Administración que tiene cuatro programas, tres de ellos acreditados, y con una población de más de tres mil estudiantes.

“Tenemos, por ejemplo, una inversión como nunca se había hecho de infraestructura. En este momento todas las unidades académicas preparatorias están haciendo algún trabajo de infraestructura, mejorando sus instalaciones, construyendo edificios como es el caso de Tuxpan donde se está haciendo una preparatoria nueva, y esos son temas que no se ven porque, insisto, se ensombrecen por el tema financiero.

“En el tema de vinculación, tenemos el programa ColaborUAN donde podemos hablar que de cada cuatro nayaritas uno ha sido atendido en cuestiones médicas por nuestra institución. Pareciera que somos un servicio de salud, tenemos muchos odontólogos, enfermeros, médicos, que cuando hacemos las brigadas la gente va y se atiende con nosotros. “Tenemos que encontrar un mecanismo de información que, sin olvidar el tema financiero, la gente se de cuenta cómo hemos estado trabajando en ese sentido.”

 

“Estamos próximos a lanzar el rediseño del plan de estudio de bachillerato acorde a las necesidades que tiene el estado y el país. Ya tenemos dos procesos de selección para ingresar a la Universidad, uno en agosto y otro en enero. Vamos a tener siete carreras en el sistema virtual, situación que nos ayudará a aceptar más estudiantes, porque es el compromiso que tenemos con las autoridades federales. Habrá casos como Medicina que es un tema complejo y no podemos aceptar más que los que están definidos. Es el compromiso con el gobierno pero además es una exigencia de la sociedad, que busca que sus hijos e hijas estén formados. Hay programas como las ingenierías donde ya aceptados casi al 100 por ciento, pero hay programas como Derecho, Contaduría, Ciencias de la Educación, Psicología, que todavía tienen rechazados.

“En programas como Enfermería, Odontología, Medicina, requerimos campos clínicos que nos dé el sector salud estatal o federal, y eso no depende de nosotros.

“En donde estamos teniendo problemas de aula, por ejemplo Contaduría, Derecho, Administración, también las vamos a presentar de manera virtual para quien deseé entrar y nos deje el espacio en la modalidad presencial. Vienen buenos momentos para la institución aunque, insisto, ensombrecidos por el tema financiero. Yo creo que al final, la gente se va dar cuenta del avance académico que se está teniendo.

- Hace tres años usted era secretario de Docencia, ¿de las licenciaturas, cuántas había acreditadas?

- Si mal no recuerdo, eran 13 programas; prácticamente hemos aumentado un 50 por ciento en tres años. Mi meta era llegar al 80 por ciento de la matrícula en seis años, más que pensar en número de programas, yo pensaba en matrícula, y ya lo logramos. La siguiente etapa es hablar de un 90 por ciento para que nueve de 10 estudiantes tenga la garantía de que lo hace en un programa de calidad.

 

De acuerdo con una gráfica de la UAN, el número de docentes con doctorado ha aumentado considerablemente:  

- Pasamos de 91 a 249 prácticamente en ocho años, pero lo que resalto es que lo hicimos en un entorno de crisis. A pesar de que al profesor y al trabajador administrativo en ocasiones no se les paga puntualmente, incluso les quedamos a deber en cierto momento, siguen trabajando y por eso logramos avanzar, ¿con qué lo hacemos?, con los apoyos extraordinarios vía Patronato o Gobierno Federal.

- ¿Qué es lo que más le ha gustado en estos casi tres años en cuestión académica, además de las acreditaciones?

- Yo siempre he insistido ante las autoridades federales que deben valorar el hecho de que en momentos de crisis, esta crisis financiera no se ha convertido en una crisis académica, pero puede llegar a serlo, ¿por qué?, porque se nos han ido profesores que cuando tienen posibilidades de ser contratados en otra institución, se deciden ir. Aquí teníamos un programa de estímulos que en algunos momentos era mayor que el salario que tenía el profesor, pero se tuvo que cortar a la mitad. Un profesor podía llegar a ganar hasta 28 mil pesos a través del programa, mientras que ahora gana 18 mil. Las condiciones que les estamos dando no son las óptimas.

“Lo que nosotros hemos tratado de hacer es no quedarnos con un solo indicador, no concentrar todo el esfuerzo en la acreditación, sino que también trabajamos la vinculación, la infraestructura, la investigación. Al final, son tres las funciones sustantivas que tiene la institución: la docencia, investigación y extensión, y hay que hacerlas. Se nos critica que somos una institución que dedica la mayor parte a la docencia y deja de lado la extensión y la investigación, entonces poco a poco vamos rompiendo este cerco, porque al final, sí, a muchos de los que estamos en la Universidad se nos contrató como maestros, pero vamos rompiendo esta inercia y ya tenemos más investigadores y gente que hace vinculación.

 

- Cuando usted se reúne con las autoridades federales, ¿qué diferencia ve respecto a las del gobierno pasado?

- En el caso del anterior gobierno, lo que veíamos es que pareciera que privilegiaban la educación privada, y a las instituciones públicas sí bien nos daban el presupuesto que se tenía, no siempre es suficiente; en alguna de las reuniones que tuvimos con la subsecretaria de Egresos nos decía: ‘es que les dimos el presupuesto asignado’, sí, pero partamos de que es un presupuesto insuficiente de origen.

“Si a nosotros en el gobierno de Enrique Peña Nieto nos hubieran dado, por lo menos, el aumento en el presupuesto de lo que fue la inflación, en estos momentos el presupuesto de la Universidad sería de dos mil 100 millones de pesos, cuando en realidad son mil 400 millones de pesos. Estamos hablando de 700 millones de pesos de diferencia. Mi déficit total en este momento, en cuanto a nómina, es de cerca de dos mil 200 millones de pesos, entonces mi déficit fuera de 100 millones, insisto, de nómina, porque a eso hay que subirle el tema del SAT, INFONAVIT y toda esa parte, que llega a cerca de tres mil millones de pesos.

“Insisto, si el gobierno de Enrique Peña Nieto hubiera dado los aumentos de la inflación, el problema financiero fuera mucho menor.”

- ¿Y este Gobierno Federal?

- Con este gobierno nos ha quedado muy claro el tema de cobertura. Ven la educación como una política social, consideran que si los mexicanos ingresan a una secundaria, preparatoria, universidad, el problema de la criminalidad bajaría. Yo coincido con ellos, es una alternativa junto con otras estrategias. Por eso estamos poniendo mucho énfasis en aceptar a todo el que quiera estudiar. En el caso de nivel medio superior, ya tenemos la cobertura al 100 por ciento, el que quiera ingresar a preparatoria de la Universidad hace el examen y todos quedan porque es un examen de diagnóstico, no de selección.

“El gran tema que tiene el gobierno es el de la transparencia y rendición de cuentas. Quieren que las universidades demostremos que el peso que nos dan lo gastemos de manera adecuada. Por eso era muy importante para mí salir a aclarar el tema de la nota del Universal, porque ahí pareciera que nosotros hicimos mal uso de 431 millones de pesos. Afortunadamente, el tema ya lo conocía la SEP a través de la directora de Educación Superior, porque ya le habíamos comentado como venía la observación y le pedimos su apoyo para poder solventarla.

- Entonces en el Gobierno Federal no se cierran a apoyarlos.

- No, no, no. El tema es que mientras no les demostremos que actuamos bien, como debe ser, entonces ellos pondrán sus barreras para dar los apoyos.

- ¿A usted le han dicho: ‘rector, esto que pasa en su Universidad no me gusta, algo en especial?

- Sí, por ejemplo, el miércoles pasado que estuve en la Ciudad de México, fue para presentar información de por qué tenemos un déficit tan alto. Con una serie de láminas que hicimos, traté de dejarles todo en claro. Una pregunta que me hicieron fue cómo había afectado el tema del recurso financiero irregular del 2015. Obviamente hubo una repercusión porque son 132 millones de pesos que fueron destinados a algo que no nos queda muy claro todavía qué fue, en lugar de los salarios.

“SEP tenía la percepción de que nuestro problema era el Fondo de Pensiones, que sí lo es y de manera importante, pero no es el único. Lo de nosotros es un problema multifactorial que, sumados, ha hecho esta crisis.

“De 2015 a la fecha hemos recibido seis mil millones de pesos en presupuesto; de esos, mil millones lo hemos gastado en cosas que no debimos haberlas gastado: en pagar esa situación irregular que hablamos de 2015 y 2016; en un crédito con Interacciones a quien hemos pagado 340 millones; hemos pagado 435 millones de pesos al Fondo de Pensiones; multas y recargos al SAT que en condiciones normales no tendríamos porque pagar; entonces, prácticamente el 20 por ciento del presupuesto lo hemos usado para pagar cosas que otra Universidad con finanzas sanas no lo hace. Ahí es donde está nuestro gran problema: traemos una carga muy fuerte y no nos vamos a estabilizar mientras sigamos teniéndola.

 

Más adelante, añade el rector Nacho Peña:

- Arreglando el Fondo de Pensiones, se nos corrigen muchas cosas. Si mal no recuerdo, el año pasado pagamos 170 millones, este año andaremos en una cifra un poco mayor y que no tendríamos que tomar del presupuesto. Si no pagáramos el Fondo de Pensiones, insisto, el déficit sería mucho menor, más manejable y controlable y más fácil obtener apoyos.

Entonces hay muchos elementos que se han ido conjugando porque no se tomó la decisión en el momento adecuado, de parar.

- ¿Cuándo debió haber sido?

- Una primera decisión que se tomó, equivocada, en el Fondo de Pensiones, fue porque se dijo que la aportación de la Universidad era del 18 por ciento del salario y la de los trabajadores iba ir subiendo del cinco para llegar al 10 por ciento. Si mal no recuerdo, en 2004 ó 2005 se decide que la aportación del trabajador se quede en el seis por ciento. En ese momento no se hicieron los estudios adecuados para ver cómo iba impactar esta decisión en el Fondo de Pensiones, además se incumplió con lo acordado de un periodo de cinco años para que nadie se jubilara.

- ¿Hay un problema extra con más de 300 jubilaciones?

- Esos 300 que mencionas no aportaron un solo peso al Fondo de Pensiones y les estamos pagando su pensión. Son decisiones que se tomaron cuando había recursos para pagar, pero al no hacer la proyección, no se visualizó que esto iba a enfrentar un problema en el futuro.

- ¿En el Gobierno Federal le preguntaron qué pasó en el 2010-2011 con el subsidio estatal de más de 100 millones, en el gobierno de Ney González, que no llegaron a la Universidad?

- Sí, lo que a mí me informan es que en esos años no llegó el recurso del Gobierno del Estado. Fueron casi 130 millones de pesos. En ese momento el problema fue que se continuó con el gasto como si se tuviera ese recurso y no se hicieron los ajustes presupuestales. El déficit fue creciendo.

- Y no pasó nada, no hay denuncia contra el ex gobernador.

- No, en aquel momento no se planteó ninguna denuncia, la verdad no entendemos por qué no se hizo, tampoco quiero meterme en una situación que desconozco cómo fue, pero sí digo, si en este momento eso pasara y yo no hiciera la denuncia correspondiente, la repercusión sería para la Universidad. ¿Qué pasó en aquellos años?, ¿por qué no se hizo la denuncia?, no tengo la certeza de por qué no se hizo. Después, el gobierno de Roberto Sandoval empezó a pagar esa deuda y al final quedaron pendientes alrededor de 56 millones de pesos, que es lo que se iba a pagar con lo del terreno –el ex estadio de béisbol- y seguimos en pláticas con el gobierno, que determinó no venderlo.

 

Actualmente, la UAN cuenta con dos mil 421 maestros, dos mil 118 trabajadores administrativos y mil 728 jubilados.

- ¿En la SEP le hablan de estas cifras?, se dice que por cada tres maestros debe haber un administrativo, ¿qué pasó?

- Sí, nos hacen la observación de por qué tenemos un número de trabajadores administrativos casi similar a los docentes cuando dicen que hay una regla no escrita de que debe haber tres docentes por un administrativo. Sí, hemos hablado con el Sindicato de Personal Administrativo para ir ordenando estas situaciones y están en la mejor disposición de buscar alternativas para llegar al número ideal en la institución.

- ¿El Gobierno Federal qué quiere oír de usted?

- El Gobierno Federal quiere escuchar que nosotros haremos uso adecuado del recurso, quiere escuchar qué vamos a hacer para solventar el déficit, que es cuando ya entramos al tema donde no nos podemos poner de acuerdo. Si yo le digo al profesor o al trabajador que gana menos de lo que debe ganar, pero además que va tener que hacer un recorte a su salario, ahí es cuando se atora todo, porque como académicos, nuestro salario no es alto, es un salario normal pero tendiendo hacia abajo. Con justa razón los académicos nos dicen: ‘a dónde nos quieren llevar.’

“Tenemos que encontrar un punto adecuado donde la SEP conozca los sacrificios que estamos haciendo. Es un círculo donde SEP me dice: ‘cambien y les doy apoyo,’ y nosotros decimos: ‘danos apoyo y cambiamos.’ Tenemos que romper ese círculo porque no podemos estar con esta dinámica financiera.”

 

- Estos porcentajes –sobre el número de estudiantes en la UAN- son muy emotivos.

- Sí, nosotros atendemos al 50 por ciento de los estudiantes de nivel superior, y en el caso del bachillerato, el 22 por ciento. Pensar en un escenario hipotético de que la institución no continuara con su operación, sería una crisis monumental, no sólo para la Universidad, sino para todo el estado. Hemos tenido 180 mil egresados en los 50 años de la institución. No podemos visualizar al estado sin su Universidad.

 

- ¿Tiene noticias del ex rector Juan López Salazar?

- No, nada, en agosto de 2016 fue la última vez que tuve contacto con él, directo, y si mal no recuerdo después de que hace el anuncio la Auditoría Superior, llegó una carta donde daba una explicación sobre lo ocurrido en 2015, es lo último que he tenido noticias de él.

- ¿Y usted cómo se la vive?

- Bien, obviamente hay días mejores que otros. Los días que estuve en SEP, en la última semana de labores de diciembre, para lograr los 166 millones de apoyo fue muy desgastante emocionalmente. Fue desgastante porque en una reunión nos decían ‘sí habrá apoyo,’ y en la siguiente que ‘siempre no’, pero que no nos moviéramos de ahí. Fuimos a la Cámara de Diputados y nos fue muy bien, pero luego fuimos a la subsecretaría de Egresos de Hacienda y nos decían que no había dinero. El subsecretario de Educación nos pedía paciencia y que aguantáramos, al final nos dijo que esto ya estaba a nivel del presidente de la República. Era un miércoles. Entonces el jueves en la mañana ya estábamos en la SEP y pudimos platicar nuevamente. Se dio este recurso pero además me dicen: ‘mañana antes de las seis de la tarde tienes que traer firmado el convenio por el gobernador del estado’. Yo les dije que no sé la agenda del gobernador, no sabía si estaba en Tepic, afortunadamente el gobernador fue muy solidario con nosotros. Cuando llego a Tepic en el vuelo de la mañana él ya iba rumbo a Bahía de Banderas y se regresa para firmar el convenio.  

“Mando el convenio a la Ciudad de México y pudo entregarse antes de las seis de la tarde, pero sí fue muy desgastante. Estuvimos los nueve rectores juntos 18 horas del día, pero al final valió la pena porque con esos 166 millones pudimos pagar la mitad del aguinaldo y salarios, de no hacerlo la crisis fuera mayor.

“Han sido años difíciles pero hasta el momento no se le debe nada a ningún trabajador, aunque acepto que en ocasiones no hemos pagado en tiempo.”

 

- El SAT, Seguro Social, INFONAVIT, ¿cómo van con ellos?

- Mal en el sentido de que la deuda es muy grande, insostenible. El INFONAVIT no nos está dando créditos, hay una confusión porque hablan por teléfono a trabajadores y a maestros para decirles que su crédito no está siendo pagado, que les van a quitar la casa. Hemos hablado con autoridades del INFONAVIT y amablemente nos han atendido. El trabajador sí paga y quien está cometiendo la irregularidad es la administración porque el dinero lo utilizamos para el flujo de efectivo para poder pagar la nómina, pero lo que sí es un hecho es que no nos están dando créditos.

“Al final, privilegiamos el salario, pero insisto que estamos en un momento insostenible. Las tres dependencias han sido benévolas con nosotros, incluyendo al IMSS, contra el que nos tuvimos que amparar para que nos siguiera dando el servicio, el problema es que el convenio que nos piden es difícil que podamos cumplirlo. Tiene que llegar recurso extraordinario.

“El déficit total de la Universidad, total, estamos hablando de cerca de tres mil millones de pesos.”

- Si ahorita le llegan los tres mil millones de pesos quedan en cero, pero si no se corrige vuelve el problema.

- Sí, en unos años estaríamos igual; presupuestalmente requerimos un aumento de cerca del 35 por ciento para poder regularizarnos, es decir, pagar lo anterior y tener un aumento del 35 por ciento. Obviamente hablamos de mucho dinero, este año nos dieron como el 4.6 por ciento de aumento.

“Otra situación que tenemos y hay que decirlo, es que tampoco podemos parar el crecimiento de la nómina. La situación es compleja. Ojalá a las autoridades federales les quede clara la dinámica que tiene la Universidad para poder tener apoyos que nos permitan ir disminuyendo ese déficit y entonces si, en un mediano plazo, tener finanzas sanas.

 

- ¿Usted qué siente?, ¿ser rector en qué le ha cambiado?

- Desde que entré a la Universidad, cuando yo era estudiante, mi meta era ser director de Contaduría, ésa era mi meta y mi gusto. Cuando me ofrecen una beca para estudiar y como retribución de mi parte era que la Universidad me iba contratar, obviamente yo encantado de la vida. Era un sueño que iba cumplir. Las circunstancias me llevaron a la Secretaría de Docencia y debo ser honesto que ya ahí sí pensaba en ser rector.

“Pero el tema en lo que menos pensaba era el financiero. Yo era secretario de Docencia y veía la parte académica y por ahí me iba, con un plan, tomaba nota de otros proyectos de otras instituciones y de cómo aplicarlas acá.”

- ¿Qué soñaba traer a la UAN?

- Mucha gente habla del tema de la Universidad como si todo estuviera mal. Trasladan el tema financiero a la actuación de la Universidad. Pero no todo está mal. La Universidad ha tenido avances importantes, por ejemplo en el 2010 teníamos 11 mil estudiantes en el nivel superior y ahora tenemos cerca de 18 mil, hay un aumento de siete mil estudiantes.

“Abrimos carreras, licenciaturas en Acaponeta, Ixtlán del Río, Bahía de Banderas; a lo mejor mucha gente no hubiera podido venir hasta acá y no estuviera formada si no hubiéramos abierto allá. Yo lo que buscaba era generar dinámicas paralelas a lo que conocemos en una Universidad, en cuestiones de investigación, docencia, vinculación, que permitieran colocar a la Universidad en el ámbito nacional, sacarla del ámbito local.

“Por ejemplo, existe una tradición importante en cine; tenemos muy buenos profesores que tienen formación y la trasladan a los estudiantes, y por eso hemos tenido gente talentosa que ha desarrollado proyectos. Me gustaría hacer un programa muy amplio de apoyo para poder tener la licenciatura en cine, pero son muy costosas porque no se requiere sólo un aula, sino equipo, laboratorio, y ahorita no lo podemos hacer. Es donde yo a veces me frustro por no poderlo desarrollar.

“Carreras que nos quedan muy claras que deben estar con nosotros, como mecatrónica, que nos lleva a temas actuales, y no poderlas desarrollar porque se requiere más allá de aulas.

“Es la época que me tocó vivir, pero tampoco puedo decir: ‘no es lo que yo pensaba y quédense con su problema.’ Nadie me metió en este problema, yo solito quise rector, nadie me presionó, ahora hay que entrarle y vamos caminando con muchos problemas, sí, pero tratando de salir adelante.”

- ¿Ofensas hacia usted, maestro?

- Bueno, obviamente hay gente que no le gusta cómo tomo decisiones o en el sentido que las tomo. Hasta ahorita ha sido muy poca, y digámoslo claramente, la gente que ha sido grosera conmigo es más mediática. La mayoría de los universitarios, cuando llego a un espacio me saluda.

“Estamos haciendo un esfuerzo en comunicación para que a los universitarios y a la sociedad nayarita le quede muy claro el problema. Creo que puede ser un error que he tenido, que me concentro tanto en resolver un problema que luego se nos olvida comunicarlo.  

“El tema que siempre sale es que los sectores se llenan de dinero y la verdad es que no. Yo estoy obligado a darles menos de 40 millones al año, pero no se los doy porque no hay dinero. Están en las cuentas públicas y la gente puede saber cuánto dinero le dimos a FEUAN, SETUAN y a SPAUAN; si mal no recuerdo, en el 2018 les dimos a los tres no más de 25 millones de pesos.

“En los contratos colectivos de trabajo hay prestaciones, por ejemplo, el SETUAN tiene el tema de los uniformes, no es dinero para la dirigencia, sino para un beneficio de uniformes. O la gestión de apoyo para lentes que hacen SETUAN y SPAUAN; no es dinero para Luis Manuel Hernández, Carlos Muñoz o Aarón Noel Verduzco. Te pongo otro ejemplo: acaba de pasar el certamen de escoltas de estudiantes que organiza FEUAN; es un recurso que apoya la institución y se utiliza en eso. Cuando hablamos de un presupuesto de mil 800 millones de pesos, 25 millones es simbólico en ese sentido, pero hay que explicarlo y demostrarlo a la comunidad para que quede claro, por eso soy insistente para que las cuentas estén publicadas.”

- ¿Si aquí estuviera el presidente Andrés Manuel López Obrador, qué le diría?, ¿cómo lo convencería?

- Le pediría que viera el avance académico que hemos tenido y cómo a pesar de este entorno de crisis, todos hemos hecho sacrificios y nos mantenemos a flote como institución, entendiendo su política de austeridad y transparencia, pero que confiara en la institución para sacarla adelante; nosotros no hacemos mal uso del recurso que se nos da. Eso le pediría, que confiara en nosotros porque estoy seguro que demostrándole a él cómo trabajamos, podría tenernos confianza.

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