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Veytia investigó corrupción de ex gobernador Ney González...y después lo encubrió

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* Con su firma, el fiscal Édgar Veytia solicitó en 2013 información a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores para rastrear más de un millón 800 mil pesos que en 2011 confirmaban tan sólo un caso de corrupción del gobierno saliente.

 

El nueve de mayo del 2013, en la Fiscalía General del Estado (FGE) se obtuvo una declaración que arrancó júbilo del fiscal Édgar Veytia: 

Felipe Vargas Torres, representante de la empresa CRIME LAB S.A. de C.V., con domicilio en la ciudad de Aguascalientes, confirmó sobre lo que hacía tiempo se investigaba: la compra ficticia de diversos artículos en materia de seguridad por ocho millones 382 mil 631.54 pesos, efectuados en los últimos días del gobierno de Ney González Sánchez.

“…es el caso del Estado de Nayarit, en que le empecé a vender desde el año dos mil diez, las entrevistas las tuve con los integrantes del Consejo Estatal de Seguridad Pública, recuerdo que en el tiempo en que empecé a tener la relación comercial fue con el contador Vergara, quien fungía como administrador del Consejo, haciendo varios contratos en las compras de equipos para el área de periciales, del Centro de Control de Confianza, fueron varias compras que se hicieron en el tiempo que estuve tratando con ellos, cuando de pronto llegó el licenciado José Manuel Encarnación Delgadillo y me propuso hacer una compra de reactivos para pruebas de drogas, pruebas para detección de semen y para la identificación de sangre humana (…)

“…cuando me presenté para firmar el contrato con el Comité de Adquisiciones, me dijo el licenciado José Manuel Encarnación Delgadillo que el contrato que íbamos a firmar solamente sería una simulación ya que ocupaban dinero para hacer algunos pagos, al decirme eso me sentí sorprendido, ya que lo que describía el contrato era por la cantidad de dos millones de pesos, preguntándole de qué se trataba esto (…)

“…me dijo, ‘te vamos a hacer un depósito a la cuenta de CRIME-LAB S.A. de C.V. por la cantidad de $2, 102, 816.10 (dos millones 102 mil ochocientos dieciséis pesos 10/100 moneda nacional, una vez que tú los recibas nos los regresas’. Le contesté que no era posible eso porque tendría problemas, tanto fiscales y con las demás autoridades. Me volvió a decir, ‘mira, para que no tengas problemas nos envías la factura, de la cantidad que te depositemos deduces el IVA’. Le respondí que no quería tener problemas, que quería seguir siendo proveedor del Gobierno del Estado de Nayarit, que mejor buscara a otro proveedor que hiciera eso.

“Ahí fue cuando me dijo el licenciado José Manuel Encarnación Delgadillo, ‘mira, si no aceptas hacer eso, no te vamos a pagar las demás compras que te ha hecho el Consejo’, eso me sorprendió también, porque como le había hecho otras ventas y aún no me las pagaban, fue entonces que me vi obligado a aceptar llevar a cabo la propuesta”.

De acuerdo con la declaración a la que este reportero tuvo acceso –y que ahora se hace pública-, el contrato consistía en cinco mil pruebas para detección de droga, 50 para identificación de semen y otras 50 de sangre humana, todo por dos millones 102 mil 816 pesos.

Vargas Torres detalló que, efectivamente, se realizó una transferencia electrónica a una cuenta de CRIME-LAB en la institución Banamex.

“Una vez que vi que el depósito ya estaba hecho, le envié al licenciado José Manuel Encarnación Delgadillo la factura correspondiente, lo hice por medio de paquetería, mientras que el dinero que sobró, esto es, después de que hice la deducción del IVA de la cantidad que me envió, se lo deposité a una cuenta personal del propio José Manuel Encarnación Delgadillo (…)

“Al ver la situación que estaba pasando y para protegerme, le pedí que me firmara un recibo de que él había recibido los reactivos, aceptando firmarme de recibido los reactivos. Le envié por correo electrónico los recibos y me los regresó por el mismo medio, pero con el facsímil de su rúbrica, así como el sello de recibido; después de que pasó esto, ya no volví a ver al licenciado José Manuel Encarnación Delgadillo”…

Vargas indicó haber depositado a una cuenta de Encarnación un millón 812 mil 772 pesos. 

Édgar Veytia debió haber estado feliz. La declaración confirmaba lo que, para entonces, varios funcionarios administrativos, de almacén y de contraloría, ya habían citado ante Ministerio Público –y este reportero en su momento documentó-: las supuestas compras, pagadas a cuatro empresas, pero jamás se recibieron los productos.

Unos días después, el 17 de mayo, de su puño Veytia firmó el número de oficio FGE/367/2013, dentro de la averiguación previa TEP/II/EXP/4356/2013, dirigido a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), en la Ciudad de México.

Édgar Veytia precisó la petición con el siguiente texto:

“1.- Si entre los meses de agosto y septiembre de 2011, existe algún depósito en la cuenta particular de José Manuel Encarnación Delgadillo, por la cantidad de $1, 812, 772.50, o bien alguna cantidad que se le aproxime.

“2.- En caso de que resulte positiva la información, la fecha en que la recibió, en qué cuenta bancaria y la institución bancaria en que la recibió, si ya fue retirada de esa cuenta, en qué fecha, de qué sucursal; así como nombre y domicilio del cuenta habiente que hizo el depósito”.

De acuerdo con los documentos a los que se tuvo acceso, no pudo precisarse si la CNBV respondió a la solicitud.

Lo cierto es que, como es del dominio público y ya lo ha detallado quien esto escribe, Encarnación Delgadillo fue aprehendido en la primera semana de julio del 2013 como presunto responsable del delito de peculado por ocho millones 382 mil 631.54 pesos, quedando a disposición del Juzgado Primero Penal en Tepic con el número de expediente 495/2013. 

En una declaración judicial, anteriormente referida por este reportero, José Manuel apuntó: 

“En referencia al expediente por el cual estoy aquí, ratifico que sí hubo un desvío de recursos e igualmente no se recibieron los materiales puesto que en su momento recibí una orden, es decir, me ordenó en persona el ingeniero Florencio Román Messina, me ordenó tajantemente que había que hacer unos movimientos de unas compras de las cuales ya tenía conocimiento la tesorera Alma Lorena Orozco, tesorera del estado, ya que ella haría la transferencia de los recursos estatales a las cuentas del FOSPEN y el director de adquisiciones de Gobierno del Estado, quien también tenía conocimiento de realizar las compras ficticias, las cuales consistían en hacer el proceso de licitación, y una vez dado el fallo, transferir el dinero a las empresas y ellos, o sea las empresas, lo regresarían en efectivo”. 

Incluso, Encarnación Delgadillo hizo referencia a que durante la etapa ministerial puso al tanto del asunto al ex gobernador:

“…durante el proceso, no recuerdo exactamente fue hace seis u ocho meses vi personalmente al licenciado Ney González en la ciudad de Guadalajara y le comenté que me habían vuelto a citar respecto a este asunto o proceso y su respuesta fue ‘si te vuelven a citar o hablar tú dí que yo dí la orden y que ese dinero era para pagar su seguridad a los israelitas, entre otras cosas, y que me llamen a mí’”.

EL ENCUBRIMIENTO 

Pero la aparente disposición por llevar a juicio al ex gobernador y a Román Messina, quien fue su secretario de Administración y Finanzas, se detuvo tras la captura de Encarnación, a quien le fueron fijados tres millones de pesos como fianza, y el extremo del cinismo fue que el dinero fue depositado en una cuenta del Poder Judicial del Estado por el mismo Florencio Román Messina.

Un dato extra y a propósito de los ya conocidos arranques del ahora ex fiscal, preso en Estados Unidos: se aseguró que aquella madrugada del nueve de julio, Veytia ordenó la liberación de José Manuel Encarnación, antes de que lo resolviera el Juzgado Penal.

Así, la trama corrupta de compras ficticias no fue suficiente para llevar a juicio a Ney y a Florencio; y de esto sí sabía el gobernador Roberto Sandoval Castañeda. Hay constancias de que el área jurídica de la Secretaría de Administración y Finanzas también tuvo conocimiento de la indagatoria.

Hechura de Ney González, quien lo hizo director del rastro municipal, luego lo impulsó como diputado local por el PRI, presidente municipal de Tepic y, después, gobernador, Sandoval Castañeda debe estar arrepentido de no haber llevado a prisión a su antecesor. Elementos los tuvo. Los tiene. Lo investigaron por corrupción y después lo protegieron. 

Irónicamente, el paso del tiempo resultó implacable: es Veytia quien está preso, en tanto que Roberto ha quedado cerquita del abismo. 

(Ney en su epoca de gobernador)

 

 

 

 

 

 

 

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